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Año nuevo, dieta “milagro” nueva

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Todos los años cumplimos la tradición de tomar 12 uvas por cada campanada, un deseo por cada uva, lo que hacen 12 deseos para el nuevo año. El deseo estrella de todos los años es el de comenzar una nueva dieta. Se comienza con ganas, para recuperar excesos de Navidad y de paso mejorar la alimentación, pero muchas de las dietas seguidas no resultan en la adquisición de buenos hábitos alimentarios, motivo por el cual no se llega a la recuperación o pérdida de peso deseada. Te presento 12 dietas milagro, una por cada uno de los deseos que pediste en Nochevieja, en las cuales no debes caer.

1. Ayuno terapeútico

Es una de las dietas más complicadas de llevar a cabo, ya que esta basada en no comer, pero que suele ser la elección de muchos tras las comidas copiosas de las fiestas. Si uno deja de comer pierde peso, en lo referente a la báscula, pero lo que realmente disminuye es la masa magra, libre de grasa, y el agua. Por lo que a la vuelta a la dieta habitual ocurre el ya famoso efecto yo-yo. Si se mantiene este tipo de dieta en el tiempo, la reducción drástica de comida puede acarrear serias consecuencias para tu salud. Entre ellos, trastornos metabólicos, alteraciones gastrointestinales, como vómitos, nauseas o diarreas, trastornos neuropsíquicos, como irritabilidad, distorsión de la imagen corporal, o intolerancia al frío.

2. Dietas disociadas

Basadas en que los alimentos engordan en función de las combinaciones que hagas con ellos. Hacen referencia a que tenemos tres tipos de digestión, una por cada uno de los macronutrientes que forman los alimentos, lo cual es incierto. La composición de los alimentos no es exclusiva de un único macronutriente, tienen mayor proporción de uno que de otro, como es el caso del pan donde priman los hidratos de carbono, pero que también posee proteínas y una pequeña proporción de grasa. Nuestro aparato digestivo, es un sistema complejo y fascinantemente preparado para la digestión de cualquier alimento en cualquier combinación, porque si no, no seríamos capaces de comer ningún alimento.

test de alimentos

3. Dieta cetógenica: rica en grasas, proteínas al gusto del consumidor y baja en hidratos de carbono

Esta modalidad de alimentarse tiene grandes adeptos por su baja proporción de alimentos “prohibidos”. Sin embargo, son una auténtica sobrecarga para diferentes órganos: El hígado tiene exceso de trabajo, porque la ausencia de hidratos de carbono hace que tus reservas de glucógeno hepático tengan que ser utilizadas para suplir el déficit de ellos. Metabólicamente habrá producción de desechos tóxicos procedentes de la quema del exceso de grasa, generando una sobrecarga renal. El hecho de tener que aumentar la excreción de residuos produce una pérdida de agua, que es lo que realmente disminuye en este tipo de dietas. También produce hipercolesterolemia, por el exceso en alimentos grasos y el déficit en fibra dietética.

4. Dietas ricas en hidratos de carbono y bajas en grasa y proteínas

Digamos que sería antagónica a la dieta anterior. La realización de una dieta basada en un 80% del total calórico en estos macronutrientes produce alteración del sistema digestivo como flatulencias y diarreas, así como déficit en nutrientes.

5. Dietas hiperproteicas con ausencia de hidratos de carbono y grasas

Las dietas de pérdida de peso por excelencia, están realmente de moda porque son de las pocas dietas milagro donde se ven resultados. Venden apoyándose en el efecto saciante que poseen las proteínas y a la movilización de cuerpos cetónicos. Gracias a ello y al aumento de energía necesaria en el hígado para la digestión de las proteínas hay una pérdida de peso. Pero no todo vale. La cara amarga de esta pérdida de peso es la sobrecarga renal, el aumento de los niveles de ácido úrico, el desbalance electrolítico, la pérdida de masa magra y el riesgo potencial del hígado.

6. Psicodieta

Las hay de diferentes clases, pero en general consisten en  el apoyo moral para la pérdida de peso. En general se trata de una buena idea, ya que cualquier cambio de los hábitos alimentarios suponen un esfuerzo, y la motivación es importante. El peligro surge cuando personas no expertas intervienen, lo que conduce a la asunción de ideas equivocadas, como el pavor hacia el pan.

7. Monodieta o dieta de un único alimento

Todos conocemos a alguien, o nosotros mismos, que ha hecho la dieta de la piña, la de la alcachofa o la del pollo. Achacan la pérdida de peso al alimento que compone la alimentación durante los días que se realiza la dieta, pero realmente la pérdida se debe a que es una dieta totalmente deficitaria. La piña por si sola no adelgaza, lo que adelgaza es solo comer piña. Las monodietas suelen dar lugar a vientres hinchados, flatulencia e irritabilidad además de originar  carencias en nutrientes.

8. Dieta líquida

Las que se realizan con uno objetivo de adelgazar no son completas, pero existen las dietas líquidas completas utilizadas en patologías digestivas.

diferentes dietas adelgazamiento

9. Dieta “crono”

Que consiste en regular la alimentación en función del tiempo, será través del calendario, la hora o la luna. Según estas dietas, un alimento determinado engordará más o menos en función de la hora a la que lo tomes. Al igual que las dietas disociadas,  no tienen ninguna fundamentación científica. Relacionados con estas dietas están los ciclos circadianos, cuya asociación con la alimentación se está investigando.

10. Desequilibrio hipocalórico

Las dietas con menos de 1000 kcal forman parte de este gran grupo. El consumo de un reducido número de kcal produce desequilibrio, provocando un déficit en todos los macronutrientes, con las consecuencias que se han ido comentando para otras dietas. Además el hecho de no llegar a consumir las kcal necesarias para el día a día provoca fatiga  e irritabilidad.

11. Toma “la mitad”

Ese es el lema, reducir todo lo que uno consume a la mitad de cantidad. Ello conlleva también la disminución a la mitad de los nutrientes…

12. La dieta del grupo sanguíneo

No por ser la número 12 la hace menos “dieta milagro”. Según proclamaba Peter D’Amon, la correcta alimentación estaría determinada por el grupo sanguíneo. A cada uno de los grupos se le atribuyen unos alimentos prohibidos y otros posibles, según una especie de  “evolución histórica” del grupo sanguíneo. Su fundamentación no es científica y puede causar déficit nutricionales, pérdida de masa libre de grasa y obsesión por la búsqueda de los alimentos óptimos para tu sangre.

No existe una dieta milagro saludable, pero si una clave milagrosa; dieta equilibrada, 2 litros de agua al día y ejercicio semanal.

IMPORTANTE: Este artículo es informativo y no constituye un diagnóstico médico, por lo que no debería utilizarse como tal, para cualquier consulta o duda referida a su salud debe acudir a su médico o centro de salud más próximo.
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