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¿Estrés? Tomáte un respiro y aprende a combatirlo con la respiración

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Llegar tarde a una cita, silbar, practicar sexo, un susto, hacer deporte, subir las escaleras rápidamente, tocar un instrumento de viento, estornudar, reír a carcajadas, cantar por soleares, enfrentarse a un exámen… estas y otras muchas más situaciones, tienen algo en común: la respiración.

Esta discreta compañera  nos sigue a lo largo de toda la vida, desde el azote activador hasta el último suspiro. Son múltiples los ritmos que la respiración toma para viajar automáticamente mediante los conductos propios y, casi de manera inconsciente, va a hacerlo a velocidades vertiginosas hasta que alguien nos de un codazo y nos diga: respira mujer, respira.

como respirar bien

La cadencia respiratoria puede delatarnos ,entre otras cosas, si estamos nerviosos, si hemos llegado corriendo a la cita o si nos apasiona lo que tenemos frente a nuestros ojos. Generalmente, existe una correlación positiva entre nuestra activación fisiológica y nuestra respiración, es decir, respiraremos más aceleradamente si el nivel de activación aumenta, ya sea por practicar ejercicio o por la valoración de un evento como estresante.

Existe la opción de controlar tu respiración en determinados momentos, aportándote beneficios excepcionales. La consciencia de la respiración es una manera excelente de recuperar la atención y dirigirla al momento presente. Es aconsejable habituarse a la práctica de una respiración diafragmática como antídoto contra el estrés, ansiedad e insomnio, entre otros.

¿Cómo hacerlo?

1. Elige un  momento del día adecuado, sin ruidos ni prisas. Puedes hacerlo tanto sentada o en posición horizontal cómoda, para, posteriormente,  experimentarla de pie… con la práctica, podrás incorporarla en tu vida cotidiana. No olvides colocar tus manos en el abdomen.

2. Antes de inspirar, asegúrate de haber expulsado el aire residual de tus pulmones, pues así te asegurarás de que automáticamente, necesitarás coger aire más profundamente.

3. Dirige el aire inhalado por la nariz hasta la zona baja de los pulmones, la zona diafragmática. Si lo estás haciendo bien, notarás con tus manos que el abdomen se eleva. Retén unos segundos el aire y…

4. Expulsa el aire lentamente, sin forzar. Puedes utilizar la imaginación para controlar el ritmo. Por ejemplo, imagina mantener en el aire una pluma el máximo tiempo posible. Progresivamente, notarás que tu vientre desciende y  tus manos con él.

5. Permanece unos instantes sin aire en los pulmones hasta que sientas la necesidad de respirar de nuevo.

Puedes repetir tantas veces como desees este ejercicio. Con él conseguirás:

Activar el sistema nervioso parasimpático, encargado de la “respuesta de relajación” del organismo.

Oxigenar mejor la sangre, ya que el aire llega a todo el pulmón

-Conseguirás una inspiración y espiración más completa y regular.

-Establecerás una adecuada alternancia respiratoria.

-Generalizar la respiración completa a las condiciones habituales.

Acostumbrarse a crear un tiempo dedicado a tu respiración supone unos resultados altamente satisfactorios en tu bienestar.

¡Apuesta por ti!

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2 Comentarios

  1. La verdad es que llevo haciéndolo unos dias y FUNCIONA!!!!! suelo estar alrededor de 20 minutos. No se si será mucho… Es lo mejor, encontrar un momento para ti. Gracias por el consejo!!!

  2. La oxigenación de nuestro cerebro es muy importante, pero lo es aún más hacer ejercicio y elevar la palpitación del corazón logrando hacerlo mas fuerte!!

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